5 Razones para hacer viajes de incentivo

“Viajamos para cambiar no de lugar, sino de ideas”
-Anónimo-

Existen diferentes motivos y formas para organizar un viaje de incentivo. No hay fórmula o receta ideal para crear el viaje perfecto. Y sin saber qué esperar exactamente del viaje hay resultados que después de un viaje de incentivo se notan de manera personal y conjunta.
A pesar del destino o planeación las empresas deberían de considerar salidas con sus colaboradores para conocer su valor personal y del compañero que te acompaña en el oficina; viajar en grupo es una herramienta de crecimiento y motivación que todas las empresas deberían de considerar sin importar el presupuesto.

1. Fortalece relaciones

Rompe las tensiones que existen entre trabajadores y/o directivos puesto que el individuo se separa el espacio físico que constantemente obstaculiza su apertura personal para conocer mejor al equipo de trabajo. En otro ambiente (fuera de las cuatro paredes de la oficina) los empleados sienten la libertad de expresarse y mostrarse cómo son fuera del ámbito laboral.
Comienza la construcción de un ambiente laboral sano en el que los empleados pasan de ser meros sujetos detrás de un escritorio a colegas con los que se puede convivir y crecer de manera conjunta.

2. Refuerza la identidad corporativa

Uno de los beneficios de viajar en grupo es la creación de experiencias, en donde el personal crea y busca vivencias o sucesos que contribuyen a configurar su personalidad y por lo tanto la de la empresa. Un viaje de incentivo sumado a actividades de Team Building son la combinación perfecta para el desempeño de los recursos humanos ya que el empleado no solo esta fuera de su espacio convencional, también se le brindan herramientas mediante dinámicas para conocer mejor el lugar donde labora, crear relaciones con sus colegas y idear propuestas o soluciones que los directivos no habían considerado. Como comenta Pablo Picasso “La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando” buscar alternativas para funciones empresariales fuera de la oficina puede ser muy divertido si se involucra de manera creativa a los colaboradores.

3. Un respiro

México tiene el primer lugar en estrés laboral, 75% de los mexicanos padecen el síndrome de burnout o fatiga por estrés laboral; porcentaje que supera a países con economías muy grandes como lo es China (73%) y Estados Unidos (59%), de a cuerdo con las cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Salir de la rutina aunque sea por unos días (incluso unas horas) ayuda al personal a desenlazarse de la realidad, le da motivación y refresca su creatividad y proactividad. Un viaje de incentivo no necesariamente es en una playa o fuera del país, también se pueden recurrir a destinos de mayor cercanía y más económicos como bosques, pueblos mágicos, viñedos o atracciones, incluso destinos culturales como el centro de las ciudades.

4. Autodesarrollo

El crecimiento personal de los miembros de la empresa es fundamental para que haya un progreso comunitario. Viajar hace que las personas conozcan sus capacidades personales: en lo que son buenos, lo que les gusta o no, sus habilidades sociales, su apertura al mundo y sus estimulantes, etc. La vivencia de nuevas prácticas o culturas provee al desarrollo individual que de alguna manera se refleja en resultados laborales. Aumentar el autoestima y la valía de un trabajador es aumentar el valor emocional y humano de la empresa.

5. Motivación

Dentro de este punto es importante destacar que la motivación ocurre en diferentes niveles que surgen de necesidades no satisfechas. La motivación parte desde el físico, en la que se relaciona con mejorar la salud física y mental con entretenimiento, descanso y reducción de estrés. Un viaje puede llevar a las personas de disminuir sus niveles de ansiedad y lograr que se desenvuelvan mejor en la oficina, estimular los sentidos ayuda a que las personas se mantengan motivadas para aumentar su desempeño laboral.
Por otro lado está la motivación interpersonal, en el que los colaboradores desarrollan su inteligencia emocional mediante el establecimiento de nuevas relaciones.
También la motivación cultural ayuda a que los trabajadores tengan una evolución personal por medio del conocimiento de otras culturas, estados o países. Los viajes enriquecen el conocimiento artístico e histórico; les dan herramientas a los empleados para conocer e incitar a que sigan aprendiendo y de esta manera puedan aportar más a la empresa mediante experiencias, ideas, nuevas habilidades o conocimientos.
Por último, existe una motivación social y de prestigio en los viajes de incentivo en la cual se lleva a cabo un reconocimiento y apreciación personal/individual y grupal. La comunidad percibe que está haciendo bien su trabajo y por lo tanto lo recompensan; se sienten parte de un equipo y saben que forman parte de algo más grande y por ello deben esmerarse, porque no están solos. Los viajes de incentivo son una motivación individual donde se desarrolla el autoestima laboral de cada individuo y por ende el del grupo: “Si yo estoy bien, puedo estar bien con los demás”.

Bibliografía

Forbes Staff (Diciembre, 2017) Forbes México. Mexicanos, los más estresados del mundo por su trabajo. Recuperado en: https://www.forbes.com.mx/mexicanos-los-mas-estresados-del-mundo-por-su-trabajo/

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